De Giorgio Trucchi | Rel UITA
Las elecciones del pasado domingo para renovar el Parlamento Europeo mandan algunas señales inequívocas: el aumento del abstencionismo y la desafección de la gente hacia la política tradicional y el avance del conservadurismo belicista y el ultranacionalismo.
De acuerdo con los datos oficiales, el Partido Popular Europeo (PPE), de tendencia conservadora, se posiciona nuevamente como primera fuerza, con unos 50 escaños más que la alianza progresista de Socialistas y Demócratas (S&D).
A pesar de la estrepitosa caída de consenso –más de 20 escaños menos–, los liberales de Renew —alianza encabezada por el partido del presidente francés Emmanuel Macron— se mantienen como tercera fuerza.
Todo apunta que las tres fuerzas políticas “moderadas” retendrán la mayoría absoluta, apoyando un nuevo mandato de Ursula von der Leyen como presidenta de la Comisión Europea y renovando aquellas políticas neoliberales, belicistas y abiertamente atlantistas, que han caracterizado su mandato.























