Cinco proyectos mineros fracasados en las últimas décadas Por Giorgio Trucchi | Rel UITA
En los últimos meses en Panamá se ha reactivado la movilización
social contra el intento del presidente José Raúl Mulino de reactivar,
bajo la figura disfrazada de asociación público-privada, el
inconstitucional proyecto minero Cobre Panamá.
En 1997, el
gobierno panameño otorgó una concesión a la empresa Minera Panamá,
filial de la canadiense First Quantum Minerals, para extraer
principalmente cobre, pero también oro, plata y molibdeno en la
localidad de Donoso. Veinte años después, la Corte Suprema de Justicia
declaró inconstitucional dicho contrato.
Sucesivamente, el
gobierno de Laurentino Cortizo (2019-2024) estipuló un nuevo contrato,
la Ley 406, obviando el fallo judicial, lo cual desató una fuerte
protesta popular que fue reprimida abruptamente.
A finales de
2023, la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad de la nueva ley,
paralizando nuevamente el proyecto. Sin embargo, la llegada de Mulino a
la presidencia marca una nueva ofensiva extractivista.
Entre la represión social, los intereses de las oligarquías y la subordinación a Washington, el gobierno acelera la reforma del Estado. Los sindicatos y la oposición denuncian el intento de hacer irreversible el modelo neoliberal y abrir el país a la remilitarización estadounidense.
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri
A principios de su tercer
año de mandato, el presidente panameño José Raúl Mulino reanuda enérgicamente
una propuesta lanzada el año pasado: reformar la Constitución para agilizar un
Estado excesivamente burocrático y luchar contra la infiltración del crimen
organizado y la corrupción estructural. Sin embargo, al analizar los primeros
dos años de su administración y tener en cuenta el papel de Panamá en el
tablero geopolítico y geoestratégico de América Latina, se multiplican los
rumores de que detrás de la aceleración impulsada por Mulino habría mucho más.
“Fueron dos años de
profunda represión, durante los cuales se impusieron el autoritarismo y la
persecución violenta, tanto física como judicial. Basta con ver lo que pasó con
los trabajadores organizados del sector docente, los de la construcción y de las
plantaciones de bananos de Chiquita, tras su participación en las protestas y
huelgas del año pasado”, explica la activista social y excandidata presidencial
Maribel Gordón a Pagine Esteri.
Muertes, lesiones,
suspensión de los derechos constitucionales, violencia sexual contra las
mujeres, despidos masivos, denuncias, juicios, encarcelamiento y exilio fueron
las respuestas del gobierno a la protesta social.
Se profundiza la
ofensiva estadounidense en América Latina y el Caribe
Por Giorgio Trucchi | LINyM
“Cree el ladrón que todos son de su
condición”. Con ese lema respondió el presidente cubano Miguel Díaz-Canel al
informe de cien páginas del Departamento de estado norteamericano (léase Marco
Rubio), donde la administración Trump vuelve a arremeter contra la más grande
de las Antillas, adelantándose a una nueva oleada de sanciones
que se sumarán al pluridecenal y criminal bloqueo económico, comercial y
financiero, al más reciente bloqueo energético, así como a las falsas
acusaciones de estar vinculada al terrorismo internacional.
De forma resumida, el informe “Cuba: la
capital del comunismo del siglo XXI” acusa a La Habana de haber estado
impulsando una campaña sostenida de espionaje, infiltración y subversión
ideológica durante casi siete décadas. Además, señala supuestos vínculos con la
izquierda radical estadounidense y mundial, de estar fortaleciendo alianzas
estratégicas con China y Rusia, incluyendo la presencia de instalaciones
militares y de inteligencia. Asimismo, asegura que Cuba estaría apoyando y
fomentando, dentro y fuera del territorio estadounidense, diferentes formas de “terrorismo
de izquierda". Por todo esto, Cuba sigue representando una grave amenaza
para la seguridad nacional de Estados Unidos.
El informe fue publicado pocos días después
de una cumbre, encabezada por el mismo Rubio y que contó con la participación
de ministros de unos 60 países alineados con los intereses estadounidenses, sobre
la resurgencia del terrorismo político de extrema izquierda. Ya en aquella ocasión,
Cuba fue presentada como “articuladora histórica de movimientos terroristas”.
No cabe duda que, además de la lucha
contra el narcotráfico y la corrupción, el supuesto combate contra el terrorismo
se ha convertido en la nueva
cruzada para la persecución política a nivel global.
En los últimos cinco años, la región ha registrado más de 19.000 feminicidios. Honduras y Guatemala se encuentran entre los países más afectados, mientras que más del 90% de las muertes violentas quedan impunes. Las organizaciones feministas denuncian la ineficacia del endurecimiento de las penas y reclaman prevención, investigaciones eficaces y políticas integrales contra la violencia de género.
El Observatorio de Igualdad de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de las Naciones Unidas ha registrado 19.254 feminicidios en los últimos cinco años, es decir, 11 muertes violentas de mujeres por motivos de género al día, una cada dos horas.
En 2024, 14 de los 25 países con las tasas de incidencia relativa de feminicidios más altas del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe (ONU Mujeres y CEPAL), encabezados por Honduras, con 4,7 víctimas por cada 100.000 mujeres, Guatemala (1,9) y la República Dominicana (1,7). Todo ello sin tener en cuenta el enorme subregistro de datos, debido principalmente al miedo o a la imposibilidad de denunciar y, muy a menudo, a la falta de confianza en las fuerzas de seguridad y en los operadores de justicia, considerados indiferentes, arrogantes o, incluso, cómplices de los delincuentes.
Estas cifras superan con creces la media ponderada de la región, que oscila entre 1 y 1,3 casos por cada 100.000 mujeres. Brasil y México encabezan la lista de países con el mayor número absoluto de feminicidios, con 1.568 y 768 asesinatos, respectivamente (2025). El 42% de los ataques mortales los comete la pareja o la ex-pareja, y el entorno doméstico constituye el principal foco de riesgo, en particular para las mujeres de entre 21 y 30 años (22% de los feminicidios).
El ataque de Anna Bensi a Gerardo Hernández y la construcción de la oposición cubana por parte de Washington.
Por Federica Cresci | Cuba Mambí – Grupo de Acción Internacionalista
En los últimos días, una joven influencer cubana, Anna Bensi, ha quedado en el centro de una polémica con Gerardo Hernández, uno de los Cinco Héroes Cubanos. La joven, conocida en las redes sociales por sus posiciones anticubanas y anticastristas, fue rápidamente promocionada por los principales medios del exilio cubano en Miami y respaldada por los sectores políticos que desde hace años impulsan la oposición al gobierno de La Habana.
La controversia surgió a raíz de acusaciones dirigidas contra Gerardo Hernández y pronto se convirtió en un caso mediático. Más allá de la polémica en sí, el episodio ofrece una oportunidad para reflexionar sobre un fenómeno mucho más amplio: el papel desempeñado por los medios de comunicación, las organizaciones y los programas financiados por Estados Unidos en la construcción de la oposición cubana durante las últimas décadas.
De hecho, esta última polémica entre Anna Bensi y Gerardo Hernández remite a un mecanismo político que opera desde hace más de sesenta años contra la Revolución cubana y que continúa reproduciéndose con rostros, instrumentos y lenguajes diferentes.
“Fue un golpe contra los procesos emancipatorios instalados tanto en Honduras como en el resto de América Latina y el Caribe. La lucha del pueblo hondureño va más allá de luchar por Honduras” (Berta Cáceres 2009).
Este 28 de junio se cumplieron 17 años del inicio de la resistencia popular contra el golpe cívico-militar de Estado que en 2009 derrocó al presidente hondureño Manuel Zelaya e instaló 12 años de narcogobierno, que culminaron con la condena a 45 años de cárcel en Estados Unidos del ex presidente Juan Orlando Hernández por crímenes relacionados con el narcotráfico.
Más de una década de quiebre democrático que profundizó el modelo neoliberal extractivista, privatizando lo público, desregulando el mercado laboral, precarizando aún más el trabajo, arrasando con tierra, territorios y bienes comunes, concentrando la riqueza en pocas manos, militarizando el país, persiguiendo, obligando al exilio, encarcelando y asesinando a cientos de opositores.
El nuevo Índice Global
de Derechos de la CSI refleja un empeoramiento generalizado
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri
Prohibición de huelgas, sindicalistas detenidos, protestas reprimidas y reformas neoliberales que
desmantelan las protecciones laborales y la negociación colectiva. Desde las
Américas hasta Europa, el mundo laboral vuelve a estar en el punto de mira de
gobiernos autoritarios y ultraconservadores.
La Confederación Sindical Internacional
(CSI - ITUC) denuncia en su Índice Global de
Derechos 2026 un aumento de cinco puntos porcentuales en las violaciones de
la libertad de expresión y de reunión, de seis puntos en los casos de
agresiones violentas y de tres puntos en los ataques a las libertades civiles
—en particular, detenciones y arrestos— contra trabajadores, trabajadoras y
sindicalistas.
Publicado por primera vez en 2014, el
informe anual de la CSI analiza la situación de los derechos sindicales y
laborales en 151 países. En el análisis del año pasado se pusieron de
manifiesto tres tendencias: la persecución de los dirigentes sindicales, el uso
de sistemas de vigilancia para controlar al personal y rastrear las actividades
sindicales, y la falta de consulta a los representantes de los trabajadores en
los procesos de reforma de la legislación laboral.
Embajada de Estados Unidos en La Habana institucionaliza la injerencia contra la soberanía, el pueblo y el proceso revolucionario cubano
Por Federica Cresci | Grupo de Acción Internacionalista Cuba Mambí
Hay momentos en los que ya no es posible limitarse a observar y guardar silencio. Lo publicado en estos días por la página oficial de Facebook de la Embajada de Estados Unidos en La Habana merece una reflexión seria, profunda y, sobre todo, una clara toma de posición política.
La embajada estadounidense ha difundido un mensaje público mediante el cual presenta una convocatoria denominada «Vivir con Libertad y Prosperidad», acompañada de una propuesta destinada a financiar proyectos e iniciativas dirigidas a personas y organizaciones presentes en Cuba.
El mensaje se introduce a través de tres objetivos declarados: promover la libertad, crear prosperidad y favorecer el acceso a la información.
A primera vista, algunos podrían incluso considerar estas palabras inocuas. En realidad, son precisamente estas tres afirmaciones las que contienen el núcleo del problema.
Organizaciones
denuncian graves impactos sobre reclamo histórico de acceso a la tierra
Por Giorgio Trucchi | LINyM
Con el voto
mayoritario del bipartidismo impulsor del modelo neoliberal extractivista, el
pasado 3 de junio el Congreso Nacional aprobó la Ley para el Fortalecimiento y Protección
del Sector Agroindustrial. Una semana después, los legisladores aportaron cambios sustanciales a la normativa para que beneficiara también al turismo y energía.
Para el movimientos social y popular, la nueva normativa
abre la puerta a más criminalización y persecución. Para la oposición política, la extensión del alcance de la ley altera y amplía los beneficios de la normativa hacia otros rubros, violando flagrantemente la normativa legislativa.
Entre
los puntos clave, la nueva ley[1] declara las actividades agroindustriales y los proyectos turísticos y energéticos como de
orden público, interés y prioridad nacional, al tiempo que proclama la
inafectabilidad de los terrenos destinados a proyectos de dichos sectores y los "protege" frente a procesos de reforma agraria o causas de utilidad pública.
Estados Unidos profundiza el bloqueo y redobla las amenazas
Por Giorgio Trucchi | LINyM
El pasado 6 de junio marcó el inicio de una nueva etapa de profundización del criminal e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto desde hace más de seis décadas por las administraciones estadounidenses contra Cuba.
El nuevo paquete de sanciones (orden ejecutiva 14404) anunciado por la administración Trump prevé la inclusión en la lista de “Nacionales Especialmente Designados” (SDN, por sus siglas en inglés)[1] del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, de algunos de sus familiares, así como de familiares del líder de la Revolución Cubana, Raúl Castro, ministros del gabinete de gobierno y altos mandos de las Fuerzas Armadas cubanas.
Asimismo, sanciona a empresas públicas e instituciones, entre otras, la financiera estatal FINCIMEX, el conglomerado empresarial GAESA y Gaviota, la agencia estatal Amistur Cuba S.A., consorcios de minería (Moa Nickel S.A.), el Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
Los impactos han sido inmediatos. Para evitar las sanciones secundarias impuestas por Washington, el banco privado extranjero encargado de procesar los pagos internacionales rompió sus lazos con FINCIMEX, lo cual generó la suspensión total de las operaciones de las tarjetas internacionales Visa y Mastercard.
Por el mismo temor, grandes cadenas hoteleras como Meliá, Iberostar y Blue Diamond están acelerando su salida de la isla. Lo mismo están haciendo varias aerolíneas extranjeras, golpeando aún más el turismo, uno de los sectores clave impulsores de la generación de divisas.
Entre ingeniería constitucional y propaganda securitaria Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri
El
férreo control de las instituciones y el giro autoritario en El
Salvador ocultan, tras el espejo de la propaganda, un grave retroceso en
materia de derechos humanos y un dramático balance económico marcado
por la pobreza y el endeudamiento neoliberal.
Para sorpresa de
todos, el presidente salvadoreño Nayib Bukele decidió sustituir el
clásico informe en la Asamblea Legislativa sobre su gestión de Gobierno
por una retransmisión en cadena dedicada a la inauguración del nuevo
Hospital Rosales. Este 1 de junio, por tanto, no hubo balance político
de sus siete años de gobierno, ni anuncios sobre las prioridades de la
acción gubernamental para 2026, sino solo la presentación de una obra
que, según el presidente, dará inicio a una transformación de la salud
pública.
Bukele ha iniciado así su octavo año al frente de El
Salvador, el tercero de su segundo mandato (2024-2029), al que,
recordemos, sólo pudo postularse gracias a una interpretación
excesivamente flexible por parte de la Sala Constitucional de un
artículo que prohibía el doble mandato presidencial consecutivo. Gracias
a una abrumadora mayoría parlamentaria y al control casi total de las
instituciones, Bukele impuso luego una serie de reformas
constitucionales, entre ellas la reelección presidencial indefinida y la
ampliación del mandato de 5 a 6 años.
Pronto se va a estrenar un nuevo documental sobre la lucha en Honduras de cinco comunidades que defienden los bienes comunes y la vida misma.
Aquí la sinopsis y el trailer.
"Somos 5 comunidades que defendemos heróicamente el agua, los bosques, la vida. En Honduras, proteger los bienes comunes se paga con cárcel, despojo, persecución y sangre. Pero la tierra no se negocia, Ella arropa a nuestros ancestros y sostiene nuestras vidas" (Paisku Films y C al Cubo Films)
La masacre de veinte campesinos en el Bajo Aguán reaviva los señalamientos contra un Estado al que se le acusa de proteger a la agroindustria, a los terratenientes y a los intereses criminales
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri /LINyM
Superado el plazo simbólico de los 100 días, el gobierno de Nasry Asfura, respaldado por una sólida mayoría parlamentaria bipartidista, está confirmando las peores previsiones. Además de avanzar en el control férreo de las instituciones y abrir nuevamente a la subasta de territorios y al saqueo de los bienes comunes, los primeros tres meses de gobierno también sirvieron para afianzar los intereses de los grandes grupos económicos nacionales y para lanzar nuevos ataques contra las oposiciones políticas y sociales.
Se trata de una reedición 2.0 del gobierno del indultado Juan Orlando Hernández, a la espera de su regreso a Honduras para asumir el papel estratégico encomendado por Trump. En un contexto en el que se debilitan las instituciones, se extienden
las prácticas corruptas y se allana el camino a las organizaciones
criminales, se intensifica la campaña mediática de estigmatización y
criminalización de la oposición y se promueve la militarización de la
sociedad y los territorios, el resultado no puede ser otro que el
aumento de la represión y la violencia homicida.
Tres semanas de alzamiento
popular en Bolivia con paros de labores, movilizaciones y bloqueos de
carreteras que involucran a pueblos originarios, campesinos, obreros fabriles,
mineros, maestros y juventudes, en rebelión contra las políticas neoliberales impuestas
por el presidente Rodrigo Paz Pereira. Exigen su renuncia.
Este 19 de mayo, poco más de seis meses
después de asumir Paz el mandato presidencial, el país amaneció con decenas de cortes de carreteras en al menos seis departamentos (La Paz, Oruro, Potosí,
Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz). La protesta, que involucra a amplios
sectores de la sociedad boliviana, es contra una serie de medidas de ajuste
económico que afectan principalmente a los sectores más vulnerables de la nación.
A través de decretos y reformas presupuestarias,
como el decreto 5503, se paralizaron los subsidios (como el de combustibles), se
recortó drásticamente el gasto público y se planea reducir el Estado (congelamiento de
salarios y nuevas contrataciones), se adoptaron medidas para desregular aún más
el mercado, entregando tierra, territorios y bienes comunes al capital
transnacional.
El refuerzo de la presencia militar estadounidense, entre bases aéreas y puestos avanzados marítimos, marca una nueva fase de injerencia política encubierta bajo la lucha transnacional contra el crimen organizado
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri/LINyM
Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el gasto militar mundial del año pasado alcanzó la cifra récord de 2,88 billones de dólares, con un aumento del 2,9% y una incidencia del 2,5% sobre el PIB mundial. Estados Unidos sigue siendo el país con mayor presupuesto militar (954.000 millones de dólares), seguido de China y Rusia. Juntos representan el 51% del gasto militar mundial, que en 2024 creció un 9%. Mientras tanto, el índice S&P Aerospace & Defense Select Industry ha crecido un 43% en el último año. Cinco de los seis primeros puestos entre las 100 empresas armamentísticas más importantes del mundo están ocupados por capital estadounidense, y las 40 empresas estadounidenses que forman parte de esta clasificación representan el 49% de las ventas globales, generando ingresos por valor de 334.000 millones de dólares.
En un contexto de gran expansión del gasto militar y de los beneficios vinculados a la producción y venta de armas, Estados Unidos ha intensificado sus esfuerzos por recuperar el control de lo que sigue considerando su «patio trasero», con una reedición trumpiana 2.0 de la Doctrina Monroe, ya rebautizada como Donroe. Iniciativas como el Escudo de las Américas, la militarización del Caribe, el endurecimiento del bloqueo y las amenazas de invasión contra Cuba, la incursión en Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores, así como las amenazas y represalias contra aquellos gobiernos que reivindican el derecho de los pueblos a la autodeterminación y a la defensa de la soberanía, son un ejemplo de la estrategia puesta en marcha por Washington, con el apoyo de Israel y del ultraconservadurismo estadounidense y latinoamericano. También las maniobras para posicionar a Honduras y a su expresidente Juan Orlando Hernández como cabezas de puente del proyecto hegemónico estadounidense forman parte integrante de esa misma estrategia.
Las grabaciones confirman el proyecto para transformar la región en un enclave extractivista basado en cárceles inhumanas y en la manipulación religiosa, financiado con fondos públicos
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri / LINyM
Se trata de un auténtico plan estratégico para recuperar
territorios, imponer, incluso por la fuerza, una política expansionista
cada vez más agresiva y un modelo económico neoliberal extractivista, el
que diseñaron la administración MAGA (Make America Great Again) y el
gobierno de Netanyahu para América Latina, con el apoyo del argentino
Javier Milei y con el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández
—condenado en Estados Unidos a 45 años de cárcel por tráfico de drogas y
posteriormente indultado por Trump— como cabeza de puente.
El objetivo
inmediato es frenar la expansión y el dominio chino en la elaboración de
minerales críticos —controla alrededor del 85% del refinado de tierras
raras del mundo— interviniendo en las zonas de mayor incidencia, como es
el caso de la región latinoamericana. Pero también recuperar el
protagonismo y el control hegemónico en el «patio trasero» y
desestabilizar a los gobiernos y partidos progresistas y de izquierda.
Corrupción, chantajes, dinero a chorros drenado del Estado, represión y
violencia homicida, campañas de difamación y linchamiento mediático son
las herramientas adoptadas por la estrategia trumpiana.
Esto es lo que revelan los 37 audios publicados por Canal RED y Hondurasgate en los últimos días, que dibujan un escenario cada vez más inquietante para la población latinoamericana.
El indulto otorgado por Washington al expresidente Hernández, condenado a 45 años de cárcel por tráfico de drogas, tendría como objetivo favorecer a empresas estadounidenses e israelíes
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri
El pasado 26 de noviembre, a pocos días de las elecciones y en pleno silencio electoral, un primer mensaje en Truth del presidente estadounidense Donald Trump trastornó el delicado equilibrio de un ambiente ya de por sí incierto y tenso. Apegándose al mismo guión usado con Javier Milei en Argentina, el gobernante ratificó el respaldo de Washington al ultraconservador Nasry «Tito» Asfura (Partido Nacional), al tiempo que demonizó a la candidata progresista Rixi Moncada (Partido Libertad y Refundación – Libre) y al otro miembro del bipartidismo tradicional, Salvador Nasralla (Partido Liberal).
«La democracia será puesta a prueba en las próximas elecciones en Honduras. ¿Conseguirán Maduro y sus narcotraficantes apoderarse de otro país como lo hicieron con Cuba, Nicaragua y Venezuela? El hombre que defiende la democracia y lucha contra Maduro es Tito Asfura (…) y su principal adversaria es Rixi Moncada, quien declara tener a Fidel Castro como ídolo (…) Los comunistas están tratando de engañar al pueblo con un tercer candidato, Salvador Nasralla, que no es amigo de la libertad (…) Tito y yo podemos trabajar juntos para combatir a los narcocomunistas y llevar la ayuda necesaria al pueblo hondureño», escribió Trump.
El 28 de noviembre, a pocas horas de la votación, el tycoon subió la apuesta con nuevas amenazas y un anuncio impactante: la concesión del indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por delitos relacionados con el tráfico de drogas. En concreto, Hernández había sido acusado y posteriormente condenado en Estados Unidos por participar en «una conspiración corrupta y violenta de tráfico de drogas para facilitar la importación de cientos de miles de kilogramos de cocaína (unas 500 toneladas)». En la práctica, utilizaba a policías y militares para proteger los cargamentos que se enviaban a Estados Unidos, extraditaba a los narcotraficantes rivales y protegía a sus cómplices, entre ellos el cártel de Sinaloa. Con los sobornos que recibía financiaba campañas políticas y electorales.
Desde la asfixia energética hasta el chantaje armamentístico, la estrategia de tierra quemada para quebrantar el pulso soberano de la isla
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri - LINyM
Durante los primeros meses de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio intensificaron la retórica agresiva y las acciones concretas contra el Gobierno cubano. Pocos días después de la invasión de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada y «primera combatiente» Cilia Flores, Trump amenazó con represalias económicas contra quienes suministraran petróleo a la isla.
La nueva medida, una de las muchas adoptadas por Washington que van en contra del derecho internacional, ha contribuido de hecho a generar una de las crisis energéticas más graves de las últimas décadas, lo que se suma a las ya precarias condiciones generadas por el bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas.
Los daños causados por el bloqueo ascenderían a unos 171 mil millones de dólares. Solo en 2024 superaron los 7.500 millones, es decir, 625 millones por mes, casi 21 millones por día y más de 868.000 dólares por hora. Un incremento cercano al 50 % respecto al año anterior, aseguró el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, durante una reciente intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La lucha contra el narcotráfico y la alianza con los gobiernos ultra conservadores sólo sirven para enmascarar la militarización estadounidense de América Latina
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri
El 7 de marzo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y doce mandatarios de América Latina y el Caribe se reunieron en Doral, condado de Miami-Dade, Florida, dando vida a lo que se conoce como "Escudo de las Américas" (Shield of the Americas).
La proclama firmada por los trece gobernantes, entre ellos Javier Milei (Argentina), José Antonio Kast (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Nayib Bukele (El Salvador), Nasry Asfura (Honduras) y José Raúl Mulino (Panamá), prevé un trabajo de coordinación para privar a los "cárteles criminales y a las organizaciones terroristas extranjeras de todo control territorial y acceso a financiamiento o
recursos". Estados Unidos entrenará y movilizará a las fuerzas armadas de los países asociados para desmantelar a dichas organizaciones criminales. Entre los objetivos también está "mantener a raya las amenazas
externas, incluidas las influencias extranjeras malignas de fuera del
hemisferio occidental".
Para esta pseudo-cruzada contra el narcoterrorismo, como a Trump le gusta llamarlo, Estados Unidos impulsa una especie de plan de cooperación militar multilateral con gobiernos ultraconservadores, abiertamente alineados con el trumpismo y los intereses geopolíticos y geoestratégicos de Washington. En todo esto, la lucha contra el narcotráfico tiene poco o nada que ver y el hecho de no invitar a países política y económicamente poderosos, como son Brasil, Colombia y México, cuyos gobiernos no siguen servilmente las órdenes norteamericanas, lo confirma.
Habla Marlon Ochoa, del Consejo Nacional Electoral, quien denuncia fraudes generalizados, injerencias extranjeras y una estrategia para excluirlo de las instituciones. «Quieren impedirme investigar y silenciar a quienes se oponen»
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri/LINyM
Las elecciones del pasado 30 de noviembre en Honduras pasarán a la historia por la enorme cantidad de irregularidades denunciadas, así como por los descarados actos de injerencia extranjera que han vulnerado la libertad de voto y viciado el resultado final de las urnas.
Cientos de miles de votos que nunca se contaron, actas electorales impugnadas y nunca verificadas, recursos nunca resueltos, se suman a la falta de medidas de seguridad biométricas en la mayoría de los centros de votación, al pirateo del sistema de transmisión de los resultados preliminares, a las repetidas y prolongadas caídas del sistema de conteo y de la página del escrutinio en línea.
Si a esto le sumamos la injerencia agresiva de Washington en las horas previas a la votación, indicando por quien había que votar y cuáles serían las consecuencias en caso de victoria de la candidata progresista Rixi Moncada (Libertad y Refundación – Libre), y las amenazas del crimen organizado para favorecer al mismo candidato, es evidente que nos encontramos ante unos resultados electorales fuertemente condicionados y que no respetan en absoluto la voluntad popular. Una situación denunciada en repetidas ocasiones por Marlon Ochoa, uno de los tres consejeros del máximo órgano electoral.
Movimiento indígena costarricense se moviliza en el aniversario del asesinato de Sergio Rojas
Por Giorgio Trucchi | Rel UITA
La madrugada del 18 de marzo de 2019, manos asesinas acababan con la vida del dirigente indígena Bribri y miembro fundador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (Frenapi), Sergio Rojas. Siete años después, organizaciones sociales y populares costarricenses siguen exigiendo verdad y justicia.
El asesinato de Rojas se enmarca en el recrudecimiento de la violencia contra los pueblos originarios del país centroamericano y en el proceso de recuperación del territorio ancestral indígena de Salitre.
Durante años fue objeto de amenazas, persecución y criminalización, tanto así que en 2015 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares, ordenando al Estado costarricense garantizar su incolumidad.
La lluvia de balas que le arrebataron la vida es también un j’accuse contra la displicencia y complicidad de las instituciones costarricenses.
A pesar de las
presiones estadounidenses, las autoridades regionales ratifican la imprescindibilidad
del apoyo recibido
Por Giorgio Trucchi | LINyM
En 2009, el sistema de
salud de Calabria, región ubicada en la punta de la “bota” de la península
italiana, fue intervenido por una gravísima crisis financiera y operativa debido
a un elevado déficit presupuestario, mala gestión, despilfarros estructurales,
falta de personal y a una mala calidad de los servicios médico-sanitarios prestados.
Se calcula que una quinta parte de los habitantes migraba
a otras regiones para su hospitalización.
Diez años después, el
gobierno central de la época impulsó un decreto con el que asumió el control
total del sistema sanitario calabrés, apartando la administración regional de
la gestión de los servicios y el personal de salud y otorgando plenos poderes a
una junta interventora.
El inicio de la pandemia de Covid-19 en Italia (marzo 2020) profundizó aún más
la crisis sanitaria de la región sureña. Esto llevó a la necesidad urgente de
traer personal desde el exterior para enfrentar el colapso del sistema de salud
pública.
Honduras y otros gobiernos aliados de
Estados Unidos rompen acuerdos de cooperación sanitarias penalizando a los
sectores más pobres de la población latinoamericana
Por Giorgio Trucchi | Pagine Esteri
En los últimos días, aproximadamente 170 médicos cubanos abandonaron Honduras,
luego de que el actual gobierno del conservador Nasry Asfura decidiera no
renovar el convenio interinstitucional, firmado durante la administración de la
expresidenta Xiomara Castro y que expiró el 25 de febrero. Este pas, que el
propio Asfura calificó de “decisión de política exterior”, no debe sorprender,
dado el servilismo manifiesto del nuevo gobierno hondureño hacia Estados Unidos
y la profundización de la ofensiva de Donald Trump contra Cuba.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció recientemente la ruptura de las
relaciones diplomáticas con la más grande de las Antillas Mayores y la
expulsión del personal acreditado. Para “promover la libertad, la seguridad y
la prosperidad en la región", Noboa, Asfura y otros diez presidentes
latinoamericanos lealmente alineados con los intereses de Washington se
reunieron con Trump el 7 de marzo. Limitar la presencia e influencia política y
económica de China y Rusia en Latinoamérica, obtener apoyo diplomático (y
logístico) para la última aventura guerrerista de Trump (e Israel) en Oriente
Medio y fortalecer la "Doctrina Donroe" en el continente de cara a
las elecciones en Colombia y Brasil, parecen ser los verdaderos objetivos del
encuentro.
Este 2 de marzo, familiares de Berta Cáceres y el
Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras
(Copinh), acompañados por organizaciones sociales y populares defensoras
de territorios y bienes comunes, se movilizaron hacia la capital,
exigiendo verdad y justicia para la lideresa indígena asesinada hace
diez años.
Después de realizar un plantón frente a las instalaciones de la empresa Camosa, propiedad de la familia Atala Zablah, cientos de personas se trasladaron hacia la Corte Suprema de Justicia y, luego, al Ministerio Público.
Además de condenar con fuerza el crimen del que fue víctima Berta Cáceres
y apuntar con el dedo a los autores intelectuales del asesinato,
exigieron a los operadores de justicia avanzar con los requerimientos
fiscales.
De acuerdo con el informe presentado recientemente por el Grupo
Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), principales
responsables del crimen fueron los accionistas mayoritarios del proyecto
hidroeléctrico Agua Zarca y de la empresa Desarrollo Energético SA
(DESA).
Fueron ellos a desempeñar “roles relevantes en la conformación y
funcionamiento del dispositivo societario y financiero que, en última
instancia, posibilitó el asesinato de Berta Cáceres”.
Específicamente, se refieren a José Eduardo, Pedro y Jacobo Atala Zablah y a Daniel Atala Midence, “quienes desempeñaban cargos directivos tanto en empresas vinculadas al proyecto Agua Zarca, como en institutos bancarios”.
Este 2 de marzo se cumplen diez años del asesinato de la lideresa indígena lenca y luchadora social Berta Cáceres. El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), inició el día de ayer una serie de actividades que se extenderán durante toda la semana. Como siempre, la Rel UITA acompaña la lucha por la verdad y la justicia integral para Berta.
El Centro de Encuentros y Amistad Utopía fue escenario de un acto multitudinario de recuerdo, homenaje y memoria que contó con una masiva participación, tanto nacional como internacional.
- Galería de imágenes Han sido diez años de lucha inclaudicable contra la impunidad y la ausencia de justicia.
Una década después, tal como recientemente lo sentenció el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), se pudo demostrar que el crimen fue “previsible y prevenible” y que las autoridades no hicieron absolutamente nada para detener la mente y las manos asesinas.
Activadas medidas internas urgentes y llamado a la solidaridad internacional
Por Giorgio Trucchi | LINyM
Cuba está bajo ataque, asediada como nunca antes. Quizás uno de los momentos más difíciles para la mayor de las Antillas y su revolución, aunque no es una novedad. De hecho, este mes se cumplen 64 años del inicio del criminal bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la isla.
Un bloqueo que ha provocado daños superiores a los 629 millones de dólares mensuales, con impactos muy profundos en la vida cotidiana de la gente. A precios corrientes, los daños acumulados en más de seis décadas de guerra económica superan los 164 mil millones de dólares.
La coyuntura política actual en América Latina, con una avanzada significativa de la derecha y la ultraderecha en casi toda la región, la remilitarización imperial del Caribe y las amenazas persistentes contra aquellos gobiernos que no se pliegan a los intereses de Washington, enmaraña sobremanera el escenario.
Asimismo, la obsolescencia y la pérdida acelerada de influencia de organismos multilaterales, la crisis profunda del derecho internacional, el ataque criminal contra Venezuela y su presidente legítimo y la más reciente directiva emitida por Donald Trump marcan y contribuyen a la agudización de la ofensiva contra Cuba.
Capital financiero nacional y transnacional y complicidad estatal en banquillo de los acusados
Por Giorgio Trucchi | LINyM
Este 12 de enero, a menos de dos meses de cumplirse 10 años del crimen contra la lideresa indígena y luchadora popular Berta Cáceres, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) presentó un informe con los resultados de una larga y compleja investigación, que incluye hallazgos respecto a los actores responsables de la planificación, financiamiento y ejecución del asesinato, así como recomendaciones para garantizar justicia y reparación.
Para ese crimen, en noviembre de 2024, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Honduras resolvió confirmar las sentencias emitidas contra siete de los ocho responsables del crimen [1], con penas de entre 30 y 50 años de prisión.
Para David Castillo, coautor del asesinato, ex presidente de la empresa Desarrollos Energéticos SA (Desa) y ex miembro de la inteligencia de las Fuerzas Armadas hondureñas, la Sala decidió modificar las agravantes y reducir la pena de 22 años y 6 meses. Además, Castillo sumó otros 5 años por fraude relacionado con el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca sobre el río Gualcarque.
Bipartidismo se acuerpa, Partido Libre denuncia golpe electoral y pide nulidad del acto
Por Giorgio Trucchi | LINyM
En Honduras el escenario está listo para el acto final de unas elecciones generales que se presentaban como muy complicadas y que resultaron ser como si la Ley de Murphy se hubiera manifestado de la forma más extrema.
Desilusión por una continuidad de programa político abruptamente interrumpida, reiteradas denuncias de fraude, hipócrita y autoritaria injerencia extranjera, reacomodo del poder fáctico nacional, enquistado en el monopolio mediático, el bipartidismo tradicional y, por supuesto, en el Estado.
Un poder fáctico que es aliado del peor conservadurismo estadounidense, que no ha parado un solo instante de conspirar y preparar las condiciones para el fracaso del gobierno de Xiomara Castro. Costara lo que costara.
Como era de esperarse, el bipartidismo liberal-nacional se junta ahora con miras a una meta clave: derrotar definitivamente una tercera vía de carácter progresista que, aunque con muchas limitaciones, imperfecciones y contradicciones, se atrevió a proponer e impulsar un cambio de modelo y una democratización de la economía nacional.
Acusaciones de fraude, injerencia externa
y el espectro de un golpe de estado
Por Giorgio Trucchi | Pressenza
Las cosas se complican en Honduras después
de las elecciones generales del 30 de noviembre. Más de dos semanas después de
la votación, aún no se ha declarado un ganador y los rumores de un fraude en
gestación y de un posible “golpe electoral" son cada vez más fuertes.
Con más del 99% de los votos transmitidos
con el cuestionado sistema de transmisión de resultados preliminares (Trep), el
candidato conservador Nasry Asfura, quien gozó del apoyo descarado del
presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, supera por unos 40 mil votos al
otro candidato del bipartidismo Salvador Nasralla.
Ambos encarnan el modelo extractivista
neoliberal que promueve la privatización de lo público, devora territorios,
saquea las arcas del Estado y abre la puerta al capital transnacional que se
traga bienes comunes y servicios básicos.
Más atrás la candidata del gobernante
Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, quien no escatima fuertes
acusaciones de graves irregularidades y manipulaciones del Trep, así como de
injerencia extranjera y coerción por parte de las maras (pandilllas)
vinculadas al crimen organizado.
Después de casi tres semanas de las elecciones generales, Honduras
sigue sumida en una profunda crisis post comicios. Todavía no hay un
ganador cierto, se multiplican las denuncias de fraude, miles de actas
con inconsistencias enviadas a escrutinio especial y un sistema de
transmisión de resultados preliminares (Trep) que ha pasado más tiempo
caído e intermitente que cumpliendo sus funciones.
Si a todo esto le agregamos la burda injerencia de Estados Unidos y la actitud de matón de barrio del presidente Donald Trump (y del argentino Javier Milei),
“ordenando” al pueblo hondureño por quién votar –so pena de recortes y
suspensión de ayuda económica al país– es fácil entender la gravedad de
la situación.
Y para dar el toque final a su obra descarada, haciéndole honor a su
lucha contra la droga, el mandatario estadounidense anunció el indulto
al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de cárcel por crímenes relacionados con el narcotráfico (400 toneladas de cocaína ingresadas a Estados Unidos).