Desde la asfixia energética hasta el chantaje armamentístico, la estrategia de tierra quemada para quebrantar el pulso soberano de la isla
Durante los primeros meses de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio intensificaron la retórica agresiva y las acciones concretas contra el Gobierno cubano. Pocos días después de la invasión de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada y «primera combatiente» Cilia Flores, Trump amenazó con represalias económicas contra quienes suministraran petróleo a la isla.
Los daños causados por el bloqueo ascenderían a unos 171 mil millones de dólares. Solo en 2024 superaron los 7.500 millones, es decir, 625 millones por mes, casi 21 millones por día y más de 868.000 dólares por hora. Un incremento cercano al 50 % respecto al año anterior, aseguró el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, durante una reciente intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas.






















