A una década de la siembra de Berta
Por Giorgio Trucchi | Rel UITA
Este 2 de marzo se cumplen diez años del asesinato de la lideresa indígena lenca y luchadora social Berta Cáceres. El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), inició el día de ayer una serie de actividades que se extenderán durante toda la semana. Como siempre, la Rel UITA acompaña la lucha por la verdad y la justicia integral para Berta.
El Centro de Encuentros y Amistad Utopía fue escenario de un acto multitudinario de recuerdo, homenaje y memoria que contó con una masiva participación, tanto nacional como internacional.
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Han sido diez años de lucha inclaudicable contra la impunidad y la ausencia de justicia.
Una década después, tal como recientemente lo sentenció el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), se pudo demostrar que el crimen fue “previsible y prevenible” y que las autoridades no hicieron absolutamente nada para detener la mente y las manos asesinas.
Ante estos hallazgos y ya asegurados a la justicia los autores materiales del crimen, crece el clamor para que se juzguen y castiguen a los mandantes.
“El crimen contra Berta se cometió bajo las órdenes del poder económico de los accionistas mayoritarios del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, con la complicidad del Estado y el financiamiento de los bancos FMO de Holanda y el BCIE”, recordó Bertha Zúniga Cáceres, actual coordinadora del Copinh.
Durante un panel que contó con la participación de invitados como Gustavo Castro, sociólogo mexicano y sobreviviente del ataque mortal contra Berta, el padre Ismael Moreno, director del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (Eric), Laura Zúniga Cáceres, hija de Berta e integrrante del Copinh, y Rosalina Domínguez, dirigente de la comunidad Lenca de Río Blanco, se analizaron los elementos que caracterizaron estos diez años de lucha.
Continuidad de la lucha
“Recuperar la fuerza y la palabra de Berta; buscar estrategias, construir alternativas, fortalecer y articular la lucha colectiva; investigar de donde vino el dinero y develar la estructura criminal, tanto nacional como internacional; no conformarse con la ‘justicia’ de los tribunales, seguir fortaleciendo el Copinh y organizando la lucha territorial. Todo esto ha sido y sigue siendo imprescindible para asegurar justicia integral para Berta”, manifestaron los panelistas.
Muchos fueron los momentos emotivos que tocaron profundamente el alma de quienes, masivamente, homenajearon a la luchadora Berta y a los demás caídos en la defensa de tierras, territorios y bienes comunes.
Cientos de manos ofrendaron velas y flores en una ceremonia ancestral cargada de simbolismo e identidad.
“Hoy más que nunca abrimos camino para seguir avanzando hacia la justicia. Firmes, caminando juntos. Diez años sembrando memoria, historia y esperanza. Nos comprometemos a seguir siendo rebeldes. Este es el legado de Berta, del Copinh. No podrán contra los pueblos. ¡Basta de patriarcado! ¡Aquí tejemos victorias!”, dijo Lolita Chávez, dirigente indígena guatemalteca maya k´iche.
Finalmente, Bertha Zúniga agradeció cada gesto, cada resistencia, cada manifestación y acción global, cada pronunciamiento y ceremonia, cada una de las acciones solidarias que se han desarrollado en estos diez años.
“Sabemos que el poder convocante de la palabra de Berta sigue y seguirá viviendo y que la lucha de los pueblos y las mujeres seguirán multiplicándose. La esperanza siempre se impondrá ante la muerte”, concluyó.
Fuente: Rel UITA