Por Giorgio Trucchi | LINyM
El 22 de marzo de 2020, desembarcaba en Italia, rumbo a la ciudad de Crema, la brigada médica cubana "Henry Reeve". Integrada por 52 profesionales del sector, la brigada llegaba al país en “ayuda solidaria de emergencia” para apoyar la lucha contra la pandemia de Covid-19. Prácticamente para salvar vidas.
Un mes más tarde, otra brigada, conformada por 38 entre médicos y enfermeros, iba a prestar su servicio, igual que la primera de forma solidaria y gratuita, en Turín.
Fueron las propias autoridades locales de Italia, en plena primera oleada de Covid y en acuerdo con el ministerio de Salud, a pedirle ayuda a Cuba.
Por la crisis originada por la pandemia, pero también por la escalada privatizadora de la salud pública italiana y el desmoronamiento de la sanidad territorial, la situación estaba fuera de control.